VULCANISMO
Las islas Canarias, situadas a menos de 100 km. de la costa nor-occidental africana, constituyen edificios independientes en el talud y la plataforma continental. Pese a esta localización en un margen continental pasivo , reflejan una larga historia magmática que se inició posiblemente a principios del Terciario. Para explicar tan extraño ejemplo de prolongado y voluminoso volcanismo se ha establecido un modelo que relaciona el origen y evolución de las Islas Canarias con varias fases de la expansión oceánica en el Atlántico Norte, y especialmente con la detención de la placa africana tras su colisión con la europea. El volcanismo canario tiene los rasgos petrológicos y geoquímicos que caracterizan al magmatismo alcalino-sódico, moderadamente subsaturado en sílice, típico de las islas oceánicas. Para analizar este magmatismo en Canarias pueden distinguirse tres etapas y tres zonas. Las etapas que corresponden a episodios magmáticos mayores corresponden a lo que se denomina genéricamente como: Complejos Basales (Pre-Mioceno), Series Basálticas Antiguas (Mayoritariamente Miocenas) y Series Recientes (Post-Mioceno). Los Complejos Basales afloran solo en tres islas: La Palma, La Gomera y, especialmente, en Fuerteventura. En esta última isla, aparecen sedimentos cretácicos y lavas submarinas intruidas por rocas plutónicas básicas y ultrabásicas (piroxenitas, werlitas y gabros alcalinos). Las Series Basálticas Antiguas formaron escudos y plataformas cuyos episodios subaereos iniciales tienen una edad específica para cada isla que se remonta al menos a la que se indica a continuación:
Fuerteventura (-24 m.a)
Lanzarote (-17 m.a)
Gran Canaria (-14 m.a)
Tenerife (-16 m.a)
La Palma (-5 m.a)
La Gomera (-10 m.a)
El Hierro (- 0.5 m.a)

Las rocas basálticas (ankaramitas,
basanitas, basaltos alcalinos) predominan claramente sobre los productos más
evolucionados (fonolitas, traquitas). Las erupciones basálticas no se han
interrumpido en ninguna isla, tras los distintos episodios que configuran las
Series Antiguas y que se caracterizan por la emisión de grandes volúmenes de
magma en pulsos eruptivos relativamente cortos (0.1-0.2 m.a). Sólo en Gran
Canaria y Tenerife se formaron grandes edificios Centrales con abundantes
manifestaciones sálicas, violentamente explosivas, que culminaron en la
generación de calderas (Cañadas en Tenerife y Tejeda, Roque Nublo en Gran
Canaria). Las Series Basálticas Recientes están asociadas a volcanes
monogenéticos que suelen alinearse siguiendo los grandes ejes volcano-tectónicos
regionales o locales, constituyendo cordilleras dorsales en islas como La Palma,
El Hierro y Tenerife. Paralelamente a las erupciones basálticas dispersas de
esta Serie, en Tenerife se reanudó la actividad de su Edificio Central
formándose el gran estratovolcán Teide-Pico Viejo. Al ciclo magm tico Reciente
pertenecen las erupciones históricas, que suman una docena entre los años 1500 y
1971. Estas erupciones han tenido lugar en las islas de Lanzarote, Tenerife y La
Palma, aunque otras erupciones Pre-históricas o muy recientes han ocurrido
también en El Hierro, Gran Canaria y Fuerteventura por lo que todo el
archipiélago, excepto la isla de La Gomera, puede considerarse activo.
Actualmente, las únicas manifestaciones superficiales de procesos magmáticos son
las anomalías térmicas asociadas a los volcanes de Timanfaya (Lanzarote),
Teneguía (La Palma) y Teide (Tenerife), siendo esta última la única asociada a
un débil campo fumaroliano estable.
La escasa volcanicidad en el siglo XX (sólo tres erupciones de menor entidad),
el largo período de inactividad actual (desde 1971) y los pocos daños producidos
por las ultimas erupciones, han frenado o desvirtuado las demandas científicas
para implantar una adecuada vigilancia del volcanismo canario. Por otra parte,
dado que en Canarias el volcanismo reciente no se concentra en un edificio
volcánico único donde se repitan las erupciones, no es posible aplicar el
concepto de "Observatorio", que en otros países ha permitido la concentración de
medios y personal enfocados a la vigilancia de un volcán determinado. Así mismo,
la inexistencia de cámaras someras activas actualmente, reduce la posibilidad de
identificar con claridad y precisión los precursores que tendrían significado a
corto y medio plazo. En realidad, para prevenir futuras erupciones, hay que
considerar el área volcánica dividida en varias islas, cada una de las cuales
tiene sus propias características volcanológicas, aunque con rasgos comunes muy
significativos. Esta dispersión de las zonas con probabilidad de una futura
erupción condiciona métodos e instrumentación para una adecuada vigilancia del
volcanismo canario. En ese sentido parece lógico dar prioridad a la adquisición
y construcción de equipos portátiles, y a los ensayos, mantenimiento y puesta al
día que exige su correcta utilización (emplazamiento, telemetría, tratamiento de
datos, etc.) en caso de presentarse una crisis volcánica.
El sistema de vigilancia actual contempla una estructura especifica para el
Teide y otra para el conjunto del archipiélago, con especial atención a las
islas de La Palma ( con erupciones en 1949 y 1971) y Lanzarote (donde se
mantienen anomalías térmicas residuales). En el mapa de abajo se indica la
infraestructura de vigilancia que mantiene la Red de Investigación Volcanológica
del CSIC en colaboración con la Consejería del Política Territorial y Medio
Ambiente del Gobierno Canario. La instrumentación consta de siete estaciones de
una Red Sísmica Telemétrica en las islas centrales y occidentales; dos módulos
del Laboratorio de Geodinámica de Lanzarote (con clinómetros, extensómetros,
mareógrafos, sismógrafos, magnetómetros y termómetros); dos redes geodésicas de
distanciometría, nivelación y gravimetría en las Cañadas del Teide y otra red
GPS en La Palma. También se incluye la red sísmica regional del Instituto
Geográfico Nacional.
TENERIFE
Es la mayor isla del Archipiélago Canario. La Serie Basáltica Antigua está
representada principalmente por plataformas muy erosionadas. Las dorsales
recientes que siguen las directrices volcano-tectónicas regionales, NO-SE y
NE-SO, convergen en la parte central de la isla ocupada por el gran edificio
Cañadas con numerosas manifestaciones sálicas y una gran caldera que ha sido
parcialmente rellenada por la formación del Complejo Teide-Pico Viejo. El Teide,
único estratovolcán que puede considerarse activo en el archipiélago se eleva
desde la base de la caldera (2000 m.) hasta los 3.718 m. La última actividad
explosiva de este conjunto (la erupción subpliniana de Montaña Blanca) ocurrió
hace 2000 años.
Además del Teide y de las Cordilleras Dorsales, hay otros campos volcánicos
recientes en la isla, habiéndose registrado varias erupciones históricas, la
última de las cuales tuvo lugar en 1909.
LANZAROTE
Isla de Lanzarote
Alguna de las manifestaciones volcánicas sub-aéreas más antiguas del
Archipiélago se han datado en las plataformas basálticas de esta isla. Sin
embargo el paisaje está dominado por los numerosos volcanes cuaternarios y más
especialmente por el de La Corona, en el sector septentrional, y por los
volcanes de Timanfaya, o Montañas de Fuego, que se formaron en las grandes
erupciones del siglo XVIII. La erupción de Timanfaya se prolongó varios años y
arrojó un kilómetro cúbico de lavas que cubrieron casi 200 km2. Una
manifestación residual de estas erupciones son las fuertes anomalías térmicas
localizadas en el Parque Nacional de Timanfaya en la que se miden 600 0C a 12 m
de profundidad. En un túnel lávico del volcán La Corona se encuentran la El
Laboratorio de Geodinámica y la Casa de los Volcanes.
La Casa de los Volcanes
La Casa de los Volcanes es un centro singular que cubre tres frentes distintos y
complementarios: científico, educacional y turístico.
El aspecto turístico se centra en la posibilidad que se le ofrece al visitante
de pasear libremente por las instalaciones del centro, donde puede encontrar
desde muestras de las rocas volcánicas canarias a monitores y paneles
interactivos donde se muestran diversos aspectos tanto del volcanismo canario
(descripción básica, métodos de vigilancia, erupciones históricas, factores de
riesgo...) como del volcanismo del resto del globo (Volcanes de la Década,
Volcanes Laboratorio Europeos, Observatorios volcánicos, volcanes en
erupción,...).
El aspecto científico reposa sobre las instalaciones del Laboratorio de
Geodinámico de Lanzarote situadas en la Cueva de Los Verdes y del
Laboratorio del Parque Nacional de Timanfaya. El Laboratorio de Geodinámico está
gestionada por el Instituto de Astronomía y Geodesia del CSIC. En ella se
encuentran en este momento instrumentos pertenecientes a Organismos Públicos de
Investigación de España, Bélgica, Luxemburgo, Islandia, República Popular China,
Rusia, Francia y Dinamarca. La instrumentación sísmica desarrollada y probada en
las instalaciones de la Casa de los Volcanes ha sido solicitada por Naciones
Unidas (Comisionado para Asuntos Humanitarios. Desastres Naturales) para la
instrumentación de volcanes de alto riesgo.
Por otra parte, la Casa de los Volcanes está dotada de instalaciones que
permiten la celebración de reuniones científicas, workshops, ...etc.
El aspecto educacional presenta dos facetas principales: educación básica y
postgrado. La primera está cubierta por el Departamento de Cultura del Excmo.
Cabildo Insular de Lanzarote, organizando diversos cursos, seminarios, visitas
guiadas y excursiones. En estas actividades participan alumnos de Lanzarote, de
las otras islas y últimamente también alumnos procedentes de otros países
europeos. Además deben considerarse también en este apartado los cursos de
perfeccionamiento dirigidos al personal de los Centros del Cabildo que tienen
relación con el ambiente volcánico. La segunda faceta es llevada a cabo por el
Departamento de Volcanología del CSIC y tiene su máxima representación en el
Curso Internacional de Volcanología y Geofísica Volcánica, auspiciado por UNESCO
y la Asociación Internacional de Volcanología (IAVCEI), contando con el apoyo de
varias instituciones. Por este curso, del que se han impartido ya 12 ediciones,
han pasado más de 200 alumnos, en su mayoría profesionales de la Volcanología y
procedentes de mas de 20 países.
Finalmente, la Serie Casa de los Volcanes está constituida por libros de
temática volcanológica editados por el Servicio de Publicaciones del Excmo.
Cabildo Insular de Lanzarote. Estos volúmenes son solicitados por numerosas
universidades y centros de investigación de muchos países. El último volumen,
numero 6 de la Serie, titulado "Lanzarote" se ha publicado en 1997 y está
avalado por la IAVCEI, UNESCO (Dep. Ciencias de la Tierra) y ONU (Comisionado
para Asuntos Humanitarios: Desastres Naturales). El número 7 de las serie se
presentara durante el curso de este año.