
La localización de Lanzarote es
oriental con una superficie de 862 Km2 y un altura máxima de 671 m. Lanzarote se
compone también de un pequeño archipiélago llamado "el archipiélago chinijo"
situado al norte y formado por La Graciosa con una superficie de 27 y con una
altura de 266, Alegranza 10 de superficie y altura de 289 y Montaña Clara 1 de
superficie y 256 de altura. Existen también 2 roques uno en el Este de 84 de
altura y en el Oeste de 41.
En la historia de Lanzarote nos encontramos un gran problema, y es la falta de
información bien sea de su creación como de sus primeros habitantes. Las causas
son varias:
- La falta de hallazgos arqueológicos.- Los primeros habitantes de la isla
parece como si nunca hubieran muerto en la misma (al menos sin enterrarse). Son
escasos los enterramientos prehistóricos.
- Las erupciones volcánicas.- Que arrasaron y sepultaron muchas viviendas,
utensilios, "pinturas", etc.
- Los saqueos de los conquistadores.- Al conquistar destruyeron y saquearon todo
lo que tuvieron a su alcance.
Los antiguos pobladores de la isla eran los majos los cuales pasamos a
describir:
Vestimenta.- La crónica normanda distingue entre el hábito de los hombres que
"Van desnudos, a parte una capa por detrás, hasta las corvas" añadiendo que "no
se muestran vergonzosos de sus miembros", y las mujeres "vestidas con grandes
hopalandas de pieles que llegan hasta el suelo". El utilizar las pieles de las
cabras y ovejas para el vestido, era común en todo el Archipiélago. Un cronista
posterior nos dice "Vestían los de esta isla de Lanzarote un hábito de cueros de
cabra como tamarco, hasta la rodilla" y añade "Traían la barba de punta, el
cabello largo, con un bonete de piel, con tres plumas largas en la frontera".
Llevaban adornos de conchas de mar sobre todo en mujeres. El calzado era un
cacho (pedazo) de cuero de cabra envuelto a los pies, que llamaban maohs o mahos.
De dicho nombre se quiere derivar el gentilicio "majorero" que es como se le
llama a los habitantes de Fuerteventura (isla hermana).
Vivienda.- Entre los aborígenes de la isla ha existido una antigua tradición de
casa hondas. Estas casas estaban hechas de piedra y se componían de tres
pequeñas salas redondas, una al aire libre, dispuestas en triangulo y
comunicadas por galerías cubiertas.
La conquista de Canarias .- En el siglo XIII, un genovés llamado Lancilotto
Maloxelo visitaba una isla a la que los nativos llamaban Tytheroygatra. Comercio
durante unos quince años y probablemente le dió el nombre de Lanzarote.
En el siglo XIV arribó a esta isla un noble vizcaíno llamado Martín Ruiz de
Avendaño, quien tras ser invitado por el rey de la isla Zonzamas a hospedarse en
su propia casa, tuvo relaciones con la mujer del mismo llamada Fayna, teniendo
esta a los nueve meses una hermosa niña de tez muy blanca a la que llamarían Ico.
Al morir Zonzamas le sucedió su hijo Tinguafaya que fue hecho prisionero en 1393
junto con su esposa y 160 nativos. Le sucedería su hermano Guanarame que había
casado, a semejanza de los antiguos egipcios, con su hermana la princesa Ico. De
esta unión nació Guadarfia. Al quedar el trono en manos de la princesa Ico (de
dudosa nobleza) le exigieron una prueba de su nobleza. La prueba consistía en
encerrarla con 3 criadas plebeyas en una habitación llena de humo y salir airosa
de esa prueba. Antes de entrar en la habitación la princesa Ico tropezó con una
anciana quien le dijo que sostuviera en su boca una esponja mojada durante el
tiempo que estuviera dentro. Al pasar el tiempo de la prueba la princesa Ico
salió de la habitación con la irritación natural en los ojos, quedando las 3
criadas muertas dentro. Así pudo reinar y sucederle el trono a su hijo Guadarfía.
En 1402 tomo contacto con La Graciosa Juan de Bethencourt el cual no tuvo mayor
problema en conquistar la isla ya que Guadarfía solo contaba con 200 hombres
para la defensa de toda la isla. El 28 de Septiembre de 1454 se otorga a Diego
de Herrera y doña Inés Peraza el señorío de Lanzarote. Los habitantes de la isla
estaban molestos con la tiranía de Diego de Herrera y comenzó un motín. Los
amotinados hicieron prisionera a una tripulación portuguesa. Pero dicho motín no
duraría mucho.
Post-conquista.- Después de varios señorios y marquesados llegamos al 1 de
Septiembre de 1730 cuando cerca de Timanfaya comenzaron unas erupciones
volcánicas que duraron hasta el año 1736. De estas erupciones hablaremos en el
apartado de municipios en Yaiza, Montañas del fuego. Después de estas erupciones
la vida en Lanzarote se volvió muy dura en el campo de la agricultura, pero los
isleños supieron salir del paso, cultivando incluso en las mismas cenizas de los
volcanes.
Hasta 1852 la capital de la isla era la Real Villa de Teguise y a partir de ese
momento y hasta la actualidad ese nombramiento lo tiene Arrecife. La causa es
muy simple Arrecife tenía puerto y con la aparición de los grandes comercios y
del puerto de Arrecife, este fue creciendo en tamaño, necesidad e importancia.
Era la puerta de entrada y salida de la isla.
Durante bastantes años la pesca y la agricultura fueron las que impulsaron a
esta isla. En la actualidad su mayor fuente de ingresos, puestos de trabajo e
inversiones, giran entorno al turismo.
En los municipios podremos ver la historia de los 7 municipios de que está
compuesta la isla y los monumentos que contienen explicándolos y, en la medida
de lo posible, detallándolos.
En los comienzos los Fenicios llamaban a las Canarias Alizuth que significa
placer y alegría, después de la llegada de los Griegos, cambio entre ellos la A
por la E quedando Elysius Parayso que significa tierra voluptuosa y de jubilo.
Muy pronto comenzó a correr el nombre de Campos Elyseos, lugar donde se decía
que los hombres pasaban un vida dulce y tranquila sin experimentar nieves ni
lluvias. No tardo en correr entre los poetas y filósofos las frases Campos
Elyseos e Islas Afortunadas como sinónimas.
Con respecto al origen del nombre "Lanzarote" se barajan varias hipótesis:
-Antonio de Nebrija, creyó que Lanzarote era una corrupción entre Lanza-rota al
habérsele roto la lanza al Conquistador Juan de Bethencourt. Aunque esta
hipótesis es de las menos demostrables, tiene también otro perfil muy extraño ya
que por esa época hubiera sido mas correcto en la lengua Castellana decir "Lanza
quebrada".
-Otra hipótesis nos cuenta que Lanzarote en Latín Sarcocolla, es cierta especie
de resina o goma balsámica. En Lanzarote existen unos arbustos llamados Tabaibas
cuyo jugo abundante, dulce y gelatinoso, es un bálsamo digno de algún aprecio.
-Nosotros nos decantamos mas por la hipótesis de que en el siglo XIII, un
genoves llamado Lancilotto Maloxelo visitaba una isla a la que los nativos
llamaban Tytheroygatra. Comercio durante unos quince años y probablemente le dió
el nombre de Lanzarote.
Según los primeros visitantes de estas tierras, eran 6 las Islas Canarias sin
contar las 5 pequeñas que forman el archipiélago chinijo. Esto puede dar lugar a
otra hipotesis en la que se vería posible que Fuerteventura y Lanzarote
estuvieran unidas, ya que tampoco se hace mención de la isla de Lobos.
En Lanzarote existía una muralla que separaba la isla en dos mitades, esto nos
hace suponer que hubieron dos reinos. Para realizar ofrendas, se subían a las
montañas y levantaban las manos derramando jarros de leche. También existía una
corona que suponemos fue la que se impuso el primer rey de Lanzarote que logró
unir los dos reinos. La corona estaba hecha de pellejos de cabra y adornada con
conchas. El Obispado de Rubicón no fue el primero en Canarias ya que sobre 1345
ya existía en Gran Canaria el Obispado de Telde fundado por mallorquines. Estos
últimos, se llevaron 12 aborígenes sobre el año 1351 para educarlos.
Se calcula que a principios de siglo la isla tenia 800 habitantes, pero después
de las invasiones y las llevadas de isleños como esclavos, Juan de Bethencourt
solo encontró unos 300 habitantes de armas. (Existe una teoría que afirma que
Juan de Bethencourt arribo a Lanzarote antes de Julio de 1402)
Cuando Juan de Bethencourt llegó a Lanzarote reinaba Guadarfia, hijo de
Guanarame y la reina Ico, con el que llegó a un acuerdo de paz por el cual se
reconocía a Guadarfia como príncipe independiente aliado a cambio de que los
españoles protegieran a los isleños de los ataques piratas. Poco después se le
concedió permiso a Juan de Bethencourt para construir un castillo que se
llamaría de Rubicón.
Tras la continuidad de Juan de Bethencourt en su conquista, dejó a cargo del
castillo de Rubicón a Bertín de Berneval, el cual, viendo la llegada a la Isla
de Lobos de un barco llamado Guianda a cargo del Capitán Francisco Calvo, le
pidió 30 hombres para traerles 40 isleños de los mejores para venderlos en
Europa. A lo que Calvo contesto:
"Bertin de Berneval se apropia un derecho que no le
pertenece; no se le den oídos, ni Dios permita que los mismos amigos de los
generosos Caballeros Juan de Bethencourt, y Gadifer de la Salle cometan la
traycion, o la tiranía de despoblar este país cautivando las reliquias de unos
pobres Isleños, que se han puesto entre sus manos, y bajo la fe de su
protección"
Gadifer de la Salle estaba en la Isla de Lobos para cazar lobos marinos y
aprovechar sus cueros para hacer zapatos.
Al llegar otro barco a la isla de La Graciosa, el Tajamar perteneciente a
Fernando de Ordoñez, Bertin hizo la misma propuesta, pero esta vez con éxito.
Avisado por los isleños el 14 de Octubre de la presencia de piratas en el norte,
Bertín los reunió en la gran Aldea y tras prometerles protección y aprovechando
la noche, apresó a 24 de los cuales solo uno pudo escapar.
Mientras en la Isla de Lobos, Gadifer llevaba ocho días sin víveres, únicamente
extendían un lienzo al sereno, que exprimían después por la mañana para
refrescar sus bocas.
Bertin por su parte, dispuso de cuantas mujeres se encontró forzandolas
brutalmente, echando la culpa de estos hechos, robos y traiciones a Gadifer.
Enrique III concedió la investidura de Reino de Canarias a Juan de Bethencourt,
después este último mandó a Gadifer a Lanzarote para ver como iban las cosas y
se encontró con el siguiente sentir popular:
"¿Que gente es la de Europa? ¿Que Fe, que Religión puede
ser la suya, si al mismo tiempo que nos hacen muchos elogios de su santidad, son
traidores para con nosotros y fraudulentos entre si mismos? Ellos nos aseguran,
que tenemos un alma inmortal, y que procedemos todos de un mismo padre; pero al
mismo tiempo nos desprecian, como si fuésemos criaturas mas viles; nos venden
por esclavos; nos tratan de bárbaros y de infieles; sin tener presente cuanto
les hemos honrado nosotros, y que no hemos faltado a ningún pacto, ni desmentido
en nada nuestro candor"
Las crispaciones llegaban a tal punto que un isleño llamado Ache, preparó el
siguiente plan viendo el debilitado reino de Guadarfia. Pactar con los Franceses
la derrota de Guadarfia y después unir todas las fuerzas de la isla para
expulsar a los europeos.
El 24 de Noviembre, Ache avisó a Gadifer de que Guadarfia se encontraba en el
Castillo de Zonzamas con 50 hombres. Gadifer cogió 20 hombres armados y tras el
amanecer atacaron el castillo, pero los isleños resistieron e hirieron a varios
europeos. Después los isleños salieron al ataque sin orden ni concierto y lo
único que encontraron fueron las flechas y espadas que acabaron con casi todos.
Gadifer hizo prisionero a Guadarfia y a Alby uno de sus mayores confidentes.
Después los condujo a donde estaban muertos los europeos y en un ataque de
colera intento degollar a Ally, pero Guadarfia le dijo:
"Ah! europeo, no seas injusto...Alby esta inocente...Alby
no tuvo parte en la desgracia de los tuyos, y yo te entrego mi cabeza, si le
hallares culpado. ¿Que mas puedo hacer que ofrecer entregarte los reos legitimos?"
Gadifer condujo a los dos prisioneros al Castillo de Rubicón. Allí Ache tuvo el
arrojo de presentarse a Guadarfia para insultarle, pero este le dijo:
Fore Trono queue... que mas o menos quiere decir "Ah! malvado traidor"
Ache fue proclamado rey de Titheroygatra.
Para ejecutar la segunda parte de su plan, Ache pidió unos soldados para recoger
cebada para hacer pan. A poco que estos se distrajeron, intentaron acabar con
ellos sin conseguirlo. Los Franceses al enterarse capturaron a un isleño y le
cortaron la cabeza, poniéndola después en una lanza en una montaña.
Guadarfia aún en prisión logró romper los grilletes y la cadena que le sujetaba,
y en el momento oportuno escapó. Al llegar donde los suyos pidió que le trajeran
a Ache y el pueblo respondió trayéndole al traidor Ache ante su presencia, la
presencia del autentico Rey de Tytheroygatra.
Ache fue preso, apedreado y por último quemado en la hoguera.
En 1403 se bautizaron a 80 isleños y pasados unos días, apareció por la Graciosa
la Fragata Española con Juan de Bethencourt, 36 soldados, 44 ballesteros y una
larga cantidad de víveres y municiones.
A mediados de Agosto apareció cerca de la Graciosa la pequeña barca en la que
habían huido los cómplices de Bertin de Berneval, demostrando las noticias de
que habían naufragado en las costas de Marruecos.
El primer día de Cuaresma de 1403, es bautizado Guadarfia, que al fin se rinde
ante el conquistador Bethencourt. El nombre con el que se le bautiza es Luis.
Sobre 1404 Juan de Bethencourt reunió a mas de 200 personas entre Canarios y
Europeos en lo que sería, mas o menos, las primeras Cortes Generales.
Allí dijo:
"Mis amigos y hermanos en Jesu-Christo: ¿Quien no ve que todo este país, y
nosotros mismos hemos sido objeto de las gracias y bendiciones del Todo
Poderoso? Dios nos ha tomado por instrumentos de una obra grande. Nosotros hemos
sujetado a la verdadera Fe los bárbaros de cuatro hermosas Islas, y hemos
exaltado así nuestras armas, y el nombre del Señor. Congratulémonos: y ojala
quiera este mismo Numen invisible, que ha dirigido nuestros brazos, y cortado
los laureles con que se ha coronado esta porción de la Conquista, consumar
nuestra gloriosa obra, inspirado en nuestros corazones todos los sentimientos de
paz y caridad. Solamente os he llamado a esta Fotaleza para comunicaros estos
afectos de gratitud de que tengo penetrada el alma, y para explicaros por mi
boca las providencias que he resuelto tomar por lo concerniente al Gobierno
Político y Económico de mis Estados. Ya sabréis que he nombrado por mi
Lugar-Teniente y Gobernador a Maciot de Bethencourt, mi pariente, a quien desde
ahora traspaso toda mi autoridad, para que en paz o en guerra maneje los
negocios conforme al honor de su calidad, a la atención que piden mis intereses,
y a la felicidad que se debe a todo el país. ¿Podré lisonjearme de que le
obedeceréis, y atenderéis como a quien representa mi persona y mi Casa? Tampoco
ignoráis, que el Derecho a Quintos que me pertenece en las Islas, le tengo
distribuido de forma que Maciot tenga con que sostener el lustre de su dignidad,
y las Islas de Fuerteventura y Lanzarote dos Iglesias decentes para los Oficios
Divinos. Pero como no consiste la verdadera Religión en tener grandes Templos y
adornos magníficos, nada os suplico con mas ansia que el que seáis buenos
Cristianos, amando, temiendo, y sirviendo a Dios nuestros Señor. Yo parto con el
empeño de daros un Obispo, que vele sobre el gobierno espiritual de esta
reciente Iglesia; y puedo deciros que este es el principal impulso que me lleva
a España y a Roma. Pedid al Señor me dilate la vida hasta conseguirlo... Y
vosotros, mis amados Vasallos, grandes o pequeños, plebeyos o nobles, si tenéis
alguna cosa que pedirme o advertirme; si halláis en mi conducta de que quejaros,
no receléis hablar. A todo el Mundo deseo hacer gracia y justicia"
Llegó Juan de Bethencourt a Roma a ver a Inocencio VII Papa de aquella epoca
para pedirle el Obispado para Canarias. El Papa quedó cautivado por las leyendas
de Las Islas Afortunadas y charlo largo tiempo con el conquistador. Después
eligió a Don Alberto de Las Casas para que erigiera bajo el titulo de San
Marcial de Rubicón el Obispado de Canarias.
Juan de Bethencourt muere en 1425 a los 66 años.
La llegada del Obispo Alberto de Las Casas fue muy comentada y gentes de todos
los lugares se acercaban a ver al representante de la Iglesia.
Tenía Guadarfia una hija joven y hermosa con la cual se unió Maciot. El nombre
de esta joven era Teguise y ese fue el nombre que dió Maciot a la aldea grande
que los Naturales llamaban Acatife.
Antes de 1414 murió Don Alberto de Las Casas al que rindieron honores por su
buena gestión al frente del Obispado de Canarias. Le sucedió un franciscano Fray
Alonso de San Lucar de Barrameda que no se presentó en las islas creando un gran
enojo en Maciot. Tras esta falta, comenzo el declive de Maciot que opto,
seguramente aconsejado por sus vasallos, por el camino de la tiranía. Se
extendio el rumor de que Juan de Bethencourt había muerto y de que Maciot no era
nadie sin su primo. Esto, la falta de Obispo y la perdida del respeto por parte
de los vasallos, hizo que Maciot comenzara a vender a sus vasallos a Europa.
Llegó un nuevo Obispo a Lanzarote, Fray Mendo de Viedma que al ver esas
injusticias pide a Maciot que recapacite, pero este hace caso omiso. Las
fechorías de Maciot llegan a oídos del Rey Don Juan II. La Corona mandó se
habilitasen en San Lucar tres embarcaciones con cuanta munición y personas
hicieran falta para hallar culpable al imprudente Maciot.
Pasamos a describir las ventas de Canarias que se hicieron tras la llegada de
las 3 embarcaciones: Maciot vende las Canarias a Pedro Barba de Campos, luego a
un Infante de Portugal y al Conde de Niebla. Pedro Barba de Campos a Fernan
Pérez de Sevilla. Fernan Pérez al mismo Conde de Niebla. El Conde de Niebla a
Guillen de Las Casas. Guillen de Las Casas a Hernan Peraza. En este mismo tiempo
el legitimo dueño y propietario Juan de Bethencourt, dejaba en testamento Las
Canarias a su hermano Reynaldos. Pero por si fuera poco el "trapicheo" de
titularidad, años mas tarde el Rey Don Enrique IV de Castilla, donó la conquista
de Canarias a Don Martin de Atayde Gonzalez, Conde de Atouguia, por acompañar
desde Portugal a Cordoba a la Infanta Doña Juana que venía a ser Reina.
Sucede a Fray Mendo de Viedma, Don Fernando Calvetos, Clerigo Secular.
Tras la muerte de los Peraza hereda el Estado de Canarias Doña Ines Peraza, que
al ser muy joven tuvo que buscar esposo. Y el titulo recayó sobre Diego Garcia
de Herrera. La boda se celebro en 1445.
En 1476 el pueblo de Lanzarote se revela contra Diego de Herrera y Doña Ines por
sus continuos reclutamientos de isleños para hacer la guerra a las islas
infieles y su gestión abusiba. Tal fue la rebelión, que corrían todos los
vecinos por las calles de la Villa gritando que eran vasallos de los Reyes
Católicos y que solo por ellos querían ser mandados y juzgados. Después Juan
Mayor y Juan Armas partieron a la Corte para expresar el sentimiento del pueblo
de Lanzarote. Diego de Herrera embarcó también detrás de ellos para retenerlos,
pero cuando quedaba una jornada para Córdoba, asalta a Juan Mayor y Juan de
Armas cuatro hombres que los llevan presos a Huelva. Estos hombres eran enviados
por Pedro García de Herrera, primogénito de Diego de Herrera que al enterarse de
la noticia corrió a apresar a los que marchaban a condenar a sus padres.
Les quitaron unos pergaminos de Don Juan II y de otros Reyes en los que se
hablaba de los fueros y privilegios de la isla, los poderes del vecindario y
otros documentos útiles.
Cuando fueron puestos en libertad por el Doctor Anton Rodríguez de Lillo nunca
les fue devueltos los valiosos pergaminos. Aún así se presentaron en la Cortes y
explicaron a los monarcas que eran gentes pobres, miserables y maltratados por
sus Señores. Exponían también el alto tributo que pagaban y que solo tenían el
agua del Cielo, queso y ganado cabrío, que cuando un año cogían pan estaban dos
sin el. Que les mandaban a guardar las fortalezas de las otras islas infieles.
La Reina mando dar a la isla de Lanzarote su Carta de amparo y Salva-Guardia, y
bienes de los vecinos. También mando a Estevan Pérez de Cabitos la gran comisión
de examinar los derechos de Diego de Herrera y Doña Inés sobre las Canarias, de
las que se intitulaban señores.
Doña Inés en venganza llenó toda la isla de tributación y de sangre. Mandó
prender a 12 vecinos de los mas alborotadores y les embargó los bienes, papeles,
títulos y escrituras. No paró aquí el castigo, la mitad de los 12 vecinos fueron
arrestados y ahorcados , y la otra mitad hubiera corrido la misma suerte si no
llegar a huir a Sevilla (Pedro y Juan de Aday, Juan Ramón, Francisco García,
Bartholome Heneto y Juan Bernal) los cuales fueron atacados por los Portugueses
y desposeídos de escrituras y cartas de derechos, que posteriormente pasaron a
manos de Vizcaínos que acabaron con los Portugueses.
En 1477 se resolvió sobre el Señorío de las Afortunadas de tal manera Diego de
Herrera y su esposa recibieron cinco cuencos de maravedis, el Titulo de Condes
de la Gomera y fueron despojados de Tenerife, Canaria y La Palma. En 1485 se
ordena el traslado de la Cathedral de San Marcial de Rubicón (donde había
subsistido durante 69 años) a la nueva Iglesia de Santa Ana en la Gran Canaria,
en lo que se llamaría la Villa del Real de Las Palmas.
El 22 de Junio de 1485 muere Diego de Herrera con casi 60 años en la isla de
Fuerteventura a causa de una enfermedad grave. Dejo 3 hijos Pedro García de
Herrera, Fernan Peraza, Sancho de Herrera y dos hijas Dña. María de Ayala, mujer
de Diego de Silva, Conde de Portalegre y Dña. Constanza Sarmiento, mujer de
Pedro Fernández de Saavedra, hijo del Mariscal de Zahara. Pedro García de
Herrera, aunque era el primogénito fue desheredado. A Sancho de Herrera se
adjudicaron cinco partes de doce sobre la renta y jurisdicción sobre las dos
Islas Grandes de Lanzarote y Fuerteventura con las cuatro pequeñas Alegranza,
Graciosa, Lobos y Santa Clara. A Dña. María de Ayala otras cuatro partes. A Dña.
Constanza Sarmiento las otras tres restantes. Y a Fernan Peraza, que era el
predilecto de su madre Doña Inés, se le asigno las islas de Gomera e Hierro.
Este último murió de manos de los isleños de la Gomera por sus malos tratos para
con ellos. Tras la muerte de Sancho de Herrera pasa el Gobierno de Lanzarote a
manos de su hija Doña Constanza Sarmiento y Pedro Fernández de Saavedra el Mozo
su yerno.
El 7 de Septiembre de 1569 atacó Lanzarote el Corsario Galafat con nueve galeras
con siete banderas y seiscientos tiradores, por orden del Rey moro de Fez. El
conde de Lanzarote logro apresar una bandera y dar muerte a 50 moros, sin
embargo los moros arrasaron toda la isla y capturaron a mas de 90 personas.
A finales de 1586 entro en Lanzarote el corsario Argelino Morato con 7 galeras,
800 hombres de armas y 400 Turcos. Después de dos ataques al Castillo de
Guanapay consiguieron doblegarlo muriendo el Gobernador Diego de Cabrera Leme.
Morato quemo mas de diez mil fanegas de trigo y cebada, quemando también los
Archivos y Oficios de los Escribanos sin que se salvase ningún documento o
manuscrito antiguo. También secuestro a Doña Ines Benítez de las Cuevas mujer de
Don Agustín de Herrera y Roxas primer Marques de Lanzarote, y a Doña Constanza
de Herrera su hija, las cuales fueron liberadas a cambio de cinco mil ducados y
dos rehenes Don Diego Sarmiento hermano del Marques y Marcos de San Juan Peraza
que estuvieron en Marruecos hasta el año 1590.
El 13 de Abril de 1596 llega a la isla de Alegranza una escuadra que se adentra
hasta llegar al Puerto de Naos en Lanzarote. Desembarco Juan Berkley con unos
500-600 hombres para robar las cien mil libras esterlinas de renta que poseía la
Villa Capital. Al llegar a la Villa se encontraron que los habitantes habían
huido con todo lo de valor. Mando Berkbley un destacamento a perseguir a los
furtivos que se resguardaron en un Castillo en la cima de una montaña (Castillo
de Guanapay) el cual fue sometido por los Ingleses. El Castillo contenía 12
piezas de artillería desmontadas y guijarros y piedras. Según cuenta el Conde
Jorge de Cumberland y el Capellán Doctor Layfield, la Villa de Teguise se
componía de poco mas de cien casas pequeñas cubiertas de caña y paja o de tortas
de barro endurecidas al sol. La Iglesia carecía de ventanas y solo recibía luz
por la puerta. No había ninguna división para Coro y a ambos lados había unos
poyos de piedra hasta el Altar Mayor. El Convento de San Francisco se comenzaba
a edificar y ya contaba con una abundante huerta.
Don Agustín de Herrera, Marques de Lanzarote, al no obtener sucesión por parte
de la Marquesa Doña Inés Benítez, enamorose de Doña Bernardina de Cabrera y
León, mujer de Teodoro Espelta, Genovés.
El Marques solía frecuentar la casa de Doña Bernardina, la cual, un día estando
de antojo por su embarazo de 5 meses, mando a su marido a buscar fruta. A la
mañana siguiente Teodoro amaneció muerto detrás de una pared de su propia casa
sin signos de violencia. Todo el mundo achacaba esta muerte al Marques. A los
tres meses dio a luz Doña Bernardina a Doña Juana, que se llamo de Herrera y al
cabo de dos años a Doña Constanza, a quienes el Marques mantenía.
Doña Bernardina movida por el remordimiento cristiano decidió retirarse a un
monasterio en la isla de Madera donde tomo el habito de Religiosa de Santa
Clara.
Dado que el matrimonio de los Marqueses era estéril, decidieron acoger a las
hijas de Doña Bernardina como suyas y haciéndolo ver así ante los ojos del
pueblo. Tanto es así que en 1573 habiendo obtenido Real facultad para
legitimarla Doña Juana de Herrera, el Marques prefirió a Doña Constanza, ya que
según el esa era su hija segura ya que había sido concebida después de la muerte
de Teodoro mientras que de Juana siempre después pensado que era del difunto.
Al ser Doña Constanza la nueva Marquesa de la isla se convirtió en un buen
partido para futuros maridos. Y este no fue otro que Gonzalo Argote de Molina,
Veinticuatro de Sevilla, Provincial de la Santa Hermandad de Andalucía, Señor de
la Torre de Gil de Olid, Criado del Rey y Caballero ilustre por su nacimiento y
escritos.
La boda se celebro en la isla con regocijos y fiestas publicas.
Años mas tarde Doña Juana de Herrera era desposada en la isla de Madera con Don
Francisco Achioli de Vasconcelos.
El 8 de Mayo de 1588 moría a los 70 años de edad Doña Ines moría de las Cuevas y
Ponte. Y el 22 de Noviembre se volvía casar el Marques en un viaje a Madrid con
Doña Mariana Enríquez Manrique de La Vega, hija de Don Diego de Tebes y Brito,
gentil hombre de la casa del Rey, y de Doña Isabel Manrique de la Vega quien
llevo diez mil ducados de dote.
Gonzalo Argote aprovechando la ausencia de su suegro intento apoderarse del
Gobierno Civil y Militar de Fuerteventura, consiguiéndolo gracias a Don Luis de
la Cueva y Benavides, Capitán General de las Canarias, quien puso a disposición
de Gonzalo Argote el Gobierno de las armas aludiendo a una posible invasión
enemigas (la verdad era que tenia un gran desafecto por los Señores de
Fuerteventura).
Gonzalo Argote soltó a los presos de las cárceles, abolió los Regidores que
componían el Ayuntamiento, nombrando en su lugar a 24 Sevillanos. Impuso
tributos y ejecuto notables vejaciones a quienes osaron resistírsele.
Los señores de Fuerteventura hicieron llegar estos relatos al pie del Trono y el
Señor Don Felipe II mando a Don Luis de la Cueva dejase de ayudar a Gonzalo
Argote y le obligara a abandonar la isla de Fuerteventura para que esta viviera
pacíficamente.
En 1594 Doña Mariana le dio un niño a Don Agustín de Herrera llenándolo de gozo,
que años mas tarde se convertiría en dolor al morir Constanza en el Palacio de
Lanzarote dejando 3 hijos: Don convertiría de Herrera, Don Alonso de Saavedra y
Doña Isabel de Mendoza. Esto causo el fin de Gonzalo Argote que murió pobremente
después de haber perdido las opciones de herencia e incluso el juicio. Poco
después fue enterrado en el Hospital de San Martín de la Ciudad de Las Palmas de
Gran Canaria.
La isla de Santa Clara o Montaña Clara pasa a ser de Juan de León Monguia,
hermano de Doña Bernardina de Cabrera, y su Mayordomo. Después la mujer de Juan
de Después, Ana Viciosa, vendió la isla a Marcial Martin. La isla de Alegranza a
Diego de Cabrera Leme, Gobernador Agustín de Herrera, este la vendió a Luis de
Hemerando y su sucesora Doña Geronyma de Hemerando la vendió en 1613 a Don
Andrés Lorenzo Arias de Saavedra, señor de Fuerteventura por la cantidad de diez
mil ducados de plata.La isla de La Graciosa, al Cabildo de Lanzarote.
El 18 de Febrero de 1598 murió en la Villa Capital de Teguise Don Agustín de
Herrera y Roxas primer Conde y Marques de Lanzarote. Sobre esa época se había
extendido por la isla la peste, pero el Marques extendido de una enfermedad
crónica y dilatada.
Sucedió a Don Agustín de Herrera su hijo legítimo a la edad de 4 años.
Doña Mariana viuda de legítimo de Herrera tomo posesión del estado en calidad de
Tutora del nuevo Marques el 11 de Octubre de 1598. Este acto se celebro en la
Iglesia Mayor de nuestra Señora de Guadalupe. El Gobernador Sancho de Herrera
Ayala y todos sus regidores le besaron la mano y ella juro guardar las Leyes y
Ordenanzas y procediéndose al inventario. El inventario constaba, en resumen, de
lo siguiente:
Once partes de doce en las islas de Lanzarote y Fuerteventura, con la
Jurisdicción Civil y Criminal, alto bajo y mixto imperio; las rentas de
Orchillas, Quintos, Pan y Menudos pertenecientes al Estado; Las Fortalezas de
Guanapay y del Puerto principal de Lanzarote con 12 piezas de artillería, 8 de
bronce y 4 de hierro colado con sus utensilios; Un Palacio en la Villa de
Teguise. El Cortijo de Inaguaden, sus Alquerias, Atahona y Mareta; 95 Yuntas de
bueyes, 6 camellos, 8 yeguas, 4 potros, 148 cabras; Tierras de pan sembrar en
los términos de Ye, Osola, Xable, Chacabona, Hize, Tomazen, Aria, Peñon,
Marguijo y Fiquen; 4 esclavas y 3 esclavos negros y moriscos; La Marca de Jandia
y Viña de Anibal en Fuerteventura.

No aprobada oficialmente. Al parecer, se trata de la bandera de la capita, Arrecife, a la que ocasionalmente se le añade el escudo de la isla