LAS PALMAS DE GRAN CANARIA


Se basa en el estandarte real,
blanco, que Juan de Frías enarboló en 1483, al emprender la conquista de la
isla, con la adición del escudo de la ciudad. Como bandera de la capital, hasta
1869 fue también la bandera de la isla de Gran Canaria.
Escudo partido y cortado: 1º, en campo de gules, un castillo de oro, almenado, donjonado de tres torres, mazonado de sable, y aclarado de azur; 2º, en campo de plata, un león rampante, de gules, coronado, lampasado, y armado de oro; y 3º, en campo de azur, una torre de su color, almedana, donjonada de lo mismo, mazonada de sable, aclarada de azur, y terrazada de sinople.
Acostadas a la torre, dos palmeras de su color, con dos lebreles al natural, desencadenados, al pie y detrás de los troncos, uno pasante, y el otro contrapasante. Bordura de gules, con catorce espadas de plata, puestas de dos en dos, a modo de aspas. Timbre: corona Real abierta. Por ornamentos exteriores; dos hojas de palmas, de sinople, liadas, a modo de soportes, y por lo bajo una divisa blanca, con el lema "Segura tiene la Palma", en letras de sable.
Historia del Municipio
La Ciudad Real de Las Palmas fue fundada por el capitán Juan
Rejón. Los Reyes Católicos, deseosos de conquistar las Islas Canarias, enviaron
a Juan Rejón al mando de 600 hombres aproximadamente. El 24 de junio de 1478
desembarcó Rejón y fundó el Real de Las Palmas en la colina de Vegueta. Según la
leyenda, no se dirigió a Gando porque una anciana, considerada Santa Ana por
Rejón, le advirtió que se quedase junto al barranco Guiniguada. Entonces se
comenzó a construir una ermita dedicada en un principio a Santa Ana, aunque
actualmente es la ermita de San Antonio Abad. De esta manera, las cimientes del
barrio de Vegueta y, por tanto, el germen de la Ciudad de Las Palmas de Gran
Canaria lo tenemos en el campamento militar de Rejón.
En diciembre de 1487 los Reyes Católicos incorporaron a la
isla de Gran Canaria a la Corona de Castilla. Posteriormente en 1506 Fernando el
Católico concedió a Las Palmas de Gran Canaria y a la isla su escudo de armas.
Carlos V le concedió el título de Muy Noble y Muy Leal Ciudad Real de Las
Palmas.
Las Palmas de Gran Canaria comenzó su desarrollo y evolución
a partir de los solares que se adjudicaron a los conquistadores y colaboradores
de la conquista en el primer reparto de tierras que se realizó en nuestra
ciudad. Este repartimiento fue llevado a cabo por el gobernador Pedro de Vera.
En el primer cuarto del siglo XVI el barrio de Vegueta, casco antiguo de la
capital canaria, había alcanzado prácticamente sus límites históricos.
El sector histórico de Triana ya se estaba forjando,
hallándose en pleno proceso de urbanización en la segunda década del mencionado
siglo. Se ha querido entender que los primeros comerciantes andaluces que
residieron en este núcleo le dieron nombre a la calle y, por tanto, al barrio.
Ante la amenaza de invasiones por parte de corsarios y
escuadras extranjeras, en 1576 Felipe II dicta una Real Orden por la que
autoriza el envío y venta de esclavos a América para costear la fortificación de
Las Palmas de Gran Canaria con lo que se recaudara. La disposición de la nueva
fortificación es recogida en los estudios de Leonardo Torriani. En un principio,
la muralla vendría por el barranquillo de Mata, en donde está situado el
Castillo de Mata, y llegaría hasta el fortín de Santa Ana. La portada de Triana
sería la puerta de comunicación con Las Isletas. De esta manera, la muralla
conformaba los límites de urbanización de la ciudad. En ella habitarían unos
3.000 habitantes a finales del siglo XVI y a mediados del siglo XIX podríamos
contar con algo más de 10.000.
El desarrollo en la ciudad podemos calificarlo de costoso,
pues la tónica viene dada por la posible invasión de tropas. A finales del siglo
XVI, en concreto en 1599, Las Palmas de Gran Canaria sufre el ataque del pirata
holandés Peter Van der Does, por lo que la ciudad tiene que ser reconstruída en
gran parte. Este ataque ocasionó el incendio y la destrucción de parte de la
ciudad. El saqueo produjo un colapso; de hecho, en los primeros años del siglo
XVII, e incluso en la segunda mitad de éste, se llevó a cabo la reconstrucción
del lugar. Así es como se empieza a fraguar una tipología arquitectónica canaria
propiamente dicha, bajo influencias foráneas: islámica, portuguesa, flamenca.
El siglo XVIII vendrá caracterizado por la influencia del
reformismo borbónico y de las ideas ilustradas, que vemos reflejada en la
aparición de importantes instituciones como la Real Sociedad Económica de Amigos
del País. Asimismo asistimos a la creación del Seminario de Canarias y la
construcción del nuevo Hospital de San Martín o la realización de obras en la
Santa Iglesia Catedral de Canarias.
Los hechos que hemos señalado conforman la historia
antiguorregimental de la capital grancanaria, junto al incendio sucedido en el
edificio del Ayuntamiento en 1842, incendio con el que se perdió información
importante. Por otro lado, en 1835 la ciudad únicamente contaba con 13.431
habitantes.
Poco a poco, desde la segunda mitad del siglo XIX, observamos
el gran desarrollo y la transformación que se produce en Las Palmas de Gran
Canaria, principalmente en la vida urbana. Esto sucede después de la epidemia de
cólera que afecta al archipiélago canario en 1851. En esta transformación juega
un papel fundamental la actividad portuaria y su consecuente expansión. La
ciudad desborda sus límites. Al finalizarse las obras del Puerto de Refugio de
La Luz, se produce una evolución económica, social y política sin precedentes,
junto a varias empresas extranjeras. De esta manera, entramos en una de las
etapas históricas más importantes de la capital canaria, es decir, la de su
"modernidad".
Lugares de Interés Histórico Cultural
· Santa Iglesia Catedral: La basílica catedral de Las Palmas de Gran Canaria está
dedicada a Santa Ana. Se conforma como el primer templo del archipiélago canario
por su grandiosidad y belleza. Tiene un cuerpo gótico tardío, con algunos
elementos renacentistas y otros de tradición mudéjar. Sin embargo, la fachada es
de corte neoclásico.
Este edificio arquitectónico se compone de tres naves
centrales y dos laterales con ocho capillas en el interior, que es de estilo
gótico. Su imponente fachada principal, obra de Luján Pérez, es de estilo
neoclásico. Comenzó la construcción de este templo en 1504 bajo la dirección del
arquitecto Diego Alonso Montaude y se inauguró la víspera del Corpus del año
1570.
Las obras estuvieron suspendidas hasta 1781. A partir de
entonces se continuaron las obras bajo la dirección técnica del prebendado y
arquitecto canario Diego Nicolás Eduardo, edificándose el crucero, la capilla
mayor, sacristías, panteón de obispos y salón de los secretos.
El cuerpo inferior está formado por tres grandes arcos de
medio punto que dan entrada al hermoso atrio correspondiendo a otras tantas
puertas de ingreso al templo. El central de los tres arcos es el más elevado. El
cuerpo central está formado por cuatro columnas de orden corintio, dividiendo
tres espacios. El cuerpo superior es obra del arquitecto Melida y lo forma un
templete toscano. Las torres que flanquean la fachada se componen de cuatro
cuerpos. Comenzando por el primero son de orden jónico, corintio, compuesto y el
campanario es rematado en una cúpula con linterna.
En el interior, el templo consta de tres naves
longitudinales, dos naves laterales de las capillas y seis transversales,
separadas por diez columnas esbeltas. La Catedral cuenta con doce capillas.
Destacan las soberbias esculturas de Luján Pérez, entre las que contamos la
Virgen Dolorosa, y las pinturas de Cristóbal de Quintana y Juan de Miranda. El
Vía Crucis es obra de José Rodríguez de Losada. Asimismo son dignas de mención
las esculturas de los apóstoles y evangelistas en el cimborrio, obra de Luján
Pérez.
Debajo de la bóveda plana de las sacristías se abre el
panteón de los obispos de Canarias. Por último, señalar que tras la restauración
a la que ha sido sometida nuestra Iglesia Catedral, se ha descubierto un mural
con la representación de San Cristóbal, patrono de las grandes construcciones,
también conocido de forma genérica en las catedrales españolas como Cristobalón.
Gracias a los logros restauradores podemos apreciar dos San Cristóbal, uno sobre
el otro, en una de las entradas a la Santa Iglesia Catedral.
· Casas Consistoriales Las actuales Casas Consistoriales fueron levantadas a
mediados del siglo XIX. Anteriormente el edificio que se había levantado en el
mismo lugar se remontaba al siglo XVI. Sin embargo, tras el incendio de 1842,
fue necesario la realización de una nueva construcción.
El aspecto externo del Consistorio recuerda al de Cádiz, pues
el arquitecto Juan Daura, gaditano, llevó a cabo la revisión de los planos
propuestos desde la isla de Gran Canaria. Las esculturas que rematan el recinto
fueron colocadas en 1909. Representan la Agricultura, el Comercio, el Arte y la
Navegación. El material en el que fueron realizadas es hierro colado. Su autor
es Boutellier, escultor francés.
Desde 1979 las funciones municipales se vienen desempeñando
en la zona de Ciudad Jardín, utilizándose este edificio para los plenos de
Corporación.
· Plaza de Santa Ana El patrono de la capital grancanaria es San Juan Bautista.
Precisamente el motivo de esto último es la fundación del Real de Las Palmas un
24 de junio de 1478, por las tropas de Juan Rejón. de esta manera, la ciudad
comienza su expansión. En este núcleo la Plaza de Santa Ana jugará un papel
crucial, pues será punto de referencia y vértebra del antiguo barrio de Vegueta
y, por lo tanto, de la ciudad capitalina durante un largo período de tiempo.
La estructura actual de la plaza se la debemos a Manuel Ponce de León. Las
figuras de los perros fueron colocadas en 1895 y, al igual que las esculturas de
la fachada de las Casas Consistoriales proceden de Francia. Algunos de los
perros tienen en su base la inscripción "Vald'Osne" y otras "A.J.", que podría
significar Alfred Jacquemart.
En un principio, la Plaza de Santa Ana tenía una vegetación
basada en palmeras y plátanos del Líbano. Asimismo contaba con un monumento a la
Constitución de Cádiz, fundado en 1820, pero fue derruido con el regreso de
Fernando VII al poder.
En torno a la Plaza de Santa Ana podemos observar los
edificios de mayor importancia y envergadura de la ciudad: las Casas
Consistoriales, la Catedral, el Palacio Episcopal, la Casa Regental, el Archivo
Histórico Provincial y el Archivo Diocesano.
. Barrio de Vegueta
· La Casa Regental
La Casa Regental era el lugar en el que residía el regente, tal y como indica su
nombre. Hoy en día reside en ella el presidente del Tribunal de Justicia de
Canarias. Presenta una portada renacentista en la zona baja y otra neoclásica en
su parte alta. Sin lugar a dudas se trata de un elemento arquitectónico que
guarda una clara armonía con el entorno del antiguo barrio de Vegueta y,
particularmente, con la Plaza de Santa Ana.
· Palacio Episcopal
Desde el siglo XVI se levantó el Obispado de Canarias, aunque la fachada del
mismo se corresponde con el siglo posterior. Su alfiz es de origen mudéjar. Del
mismo modo, hemos de señalar que este edificio conserva la fachada más antigua
del entorno de la plaza. Manuel Ponce de León se encargó de la disposición de la
cara norte. El coro de la Catedral de Santa Ana es el muro que cierra el
Obispado en la calle Obispo Codina, diseñado por Luján Pérez. El coro
catedralicio se desmontó en los años sesenta del siglo XX, bajo el mandato del
Obispo Pildain.
· Plaza de Iglesia de Santo Domingo
La Iglesia de Santo Domingo de Guzmán es el templo del dominico que existió en
la ciudad. Ocupa el mismo lugar que la Ermita de San Pedro Mártir que mandó a
construir el conquistador Pedro de Vera. La construcción original es del siglo
XVI. En su interior hay varias imágenes de Luján Pérez y una custodia barroca
mejicana del siglo XVIII.
La plaza ha experimentado pocos cambios desde el siglo XVI. La fuente que
preside el centro de la misma pertenece al siglo XVIII, refiriéndonos la
importancia que tuvo como lugar fundamental para la distribución del agua. Por
un proyecto de Laureano Arroyo a finales del siglo XIX se aporta el arbolado.
· Plaza y Ermita del Espíritu Santo
La Ermita del Espíritu Santo se encuentra entre las calles Espíritu Santo y
Doctor Chil. Su plaza desde el siglo XVI presenta una estructura triangular. Se
trata de uno de los enclaves más emblemáticos de nuestra ciudad y, en
particular, del antiguo barrio de Vegueta. La majestuosa fuente que presenta
esta pequeña plaza es obra de Manuel Ponce de León; es instalada en el año 1869.
Precisamente a este último se debe el entorno conseguido en estas calles en las
que destacan sobremanera las mansiones burguesas.
· Plazoletas de San Antonio Abad y Los Álamos
Las Plazas de San Antonio Abad y de Los Álamos son las más antiguas de la ciudad
capitalina. A través de ellas accedemos a varios enclaves de importancia, así
como edificios destacados. La Ermita de San Antonio Abad, primera sede
diocesana, está ubicada en la plaza que lleva su nombre. En esta ermita oró
Colón antes de su partida al Nuevo Mundo. Ha sufrido varias remodelaciones. El
aspecto actual que mantiene este recinto religioso se debe a la última reforma
habida en el siglo XVIII.
Sin embargo, la segunda de estas plazas estaba ante la vieja catedral y el
antiguo Hospital de San Martín, uno de los pocos, perteneciente al siglo XVI,
que se conservan en el archipiélago canario. Con posterioridad, en el siglo
XVIII, el Hospital de San Martín pasaría a tener otra ubicación. Esta ubicación
del hospital aún sigue vigente. La Plaza de Los Álamos era conocida como la
Plaza Vieja.
· Casa-Museo de Colón
En la trasera de la Santa Iglesia Catedral está la Casa-Museo de Colón. En
concreto se sitúa entre la Plaza del Pilarillo Seco y el callejón que lleva a la
Ermita de San Antonio Abad. Este edificio arquitectónico es muestra de la
arquitectura señorial. Durante un período de tiempo se convirtió en la
residencia del corregidor. Al parecer en ella pasó alguna noche el Almirante
Colón durante su estancia en la isla de Gran Canaria. Sus exposiciones se
fundamentan en la relación histórica existente entre el archipiélago canario y
el continente americano.
· Triana
El barrio de Triana hasta el siglo XIX , en concreto hasta la construcción del
Muelle de La Luz en la Isleta, era un barrio marinero. La Calle Mayor de Triana
se conforma como la arteria principal de este barrio. Su nombre nos evoca a la
ciudad de Sevilla, reflejo de la importancia de la población residente en este
lugar procedente de la Baja Andalucía. Surge después de la fundación del Real de
Las Palmas.
Durante el siglo XVI se construyeron el convento de San Francisco y la Ermita de
los Remedios, ambos desaparecidos actualmente. Poco o poco la Calle Mayor de
Triana fue cobrando cada vez más preponderancia en la economía capitalina. Así
hoy en día es una calle exclusivamente comercial. Se trata de un conjunto
artístico basado en la arquitectura modernista que se prolonga por toda la zona.
Triana es resultado del espíritu comercial, del expansionismo urbano y del
embellecimiento permanente. Para conseguir este conjunto no sólo contamos con la
aportación oficial sino también con la iniciativa privada.
· Ermita de San Telmo
Actualmente la Ermita de San Telmo nos recuerda una característica propia del
barrio Triana hasta el siglo XIX: Triana era un barrio marinero. Esta ermita fue
construida en el siglo XVI al norte de la ciudad por los mareantes, por la
Confraternidad de Mareantes. Fue destruida por el pirata holandés Peter Van der
Does en 1599. Se reconstruyó en la primera mitad del siglo XVII.
Se trata de una ermita con planta rectangular y con una sola nave. Su portada
presenta una solución clasicista con un referente goticista que apreciamos en su
arco ligeramente apuntado. Es un ejemplo de arquitectura mudéjar con portada
gótico-renacentista. En su interior es digno de mención, además del artesonado
mudéjar y el retablo, la Inmaculada procedente del Convento de las Bernardas. El
marqués de Lozoya atribuyó a Alonso Cano esta imagen. Otras obras magníficas y
de gran devoción son: el Señor de la Burrita y el Niño del Remedio.
El templo posee dos retablos gemelos: el de San Telmo y el de la Virgen de las
Angustias, conocida popularmente, como las Angustias de Triana. La talla
escultórica del santo pertenece al siglo XVIII y procede de la Península
Ibérica. Porta un velero de plata, realizado por el famoso platero Antonio
Padilla. En el altar mayor encontramos dos esculturas que era propiedad del
convento de San Bernardo y representan a San Bernardo y a San Benito.
· Casa - Museo Pérez Galdós
La Casa-Museo Pérez Galdós es la casa natal del escritor, situada en la trasera
de Triana, en la calle Cano. El 10 de mayo de 1843 nació en esta casa don Benito
Pérez Galdós. En el Museo encontramos el despacho, la cama, los dibujos que
ilustraron los Episodios Nacionales y fotografías de los actores que
representaron sus obras, entre otros muchos objetos.
· Teatro Pérez Galdós
El Teatro Pérez Galdós es obra del arquitecto Miguel Martín Fernández de la
Torre. Anteriormente estaba en su lugar el Teatro de Tirso de Molina. Este
teatro tenía una situación tan cercana al mar que el mismo Pérez Galdós había
criticado en varias ocasiones en su juventud en una serie de caricaturas que se
conservan en El Museo Canario. El pintor Néstor Martín Fernández de la Torre,
hermano del arquitecto, es el autor de los espléndidos murales que adornan su
interior.
· Plaza Hurtado de Mendoza
Saliendo de Vegueta en dirección al barrio de Triana encontramos la Plaza
Hurtado de Mendoza, conocida popularmente como La Plazuela o Plaza de las Ranas.
Con anterioridad recibió el nombre de Plaza del Príncipe Alfonso y Plaza de la
Democracia, en el año 1868. Su origen hemos de situarlo a comienzos del siglo
XIX, momento en que se allanó el lugar para construir un puente sobre el
Guiniguada, llamado Puente Verdugo o también Puente de Piedra, flanqueado por la
representación de las estaciones, mandadas a hacer en Génova, actualmente
dispuestas como entonces.
La obra se concluyó en 1815. Este lugar que ha sido sometido a varias
remodelaciones actualmente está limitado por la Biblioteca Insular y la mansión
Quintana Llarena. Al frente está situado el Centro Comercial Monopol. En esta
plaza se encuentran dos magníficos kioscos. Junto a la Biblioteca se alza un
monumento conmemorativo a don José Hurtado de Mendoza, alcade de la ciudad en la
primera década del siglo XX. Esta escultura fue traida de Italia y su autor fue
Neri, según consta en la pieza.
· Iglesia de San Francisco de Asís
La Iglesia de San Francisco es la iglesia del antiguo convento franciscano que
fue convertido en cuartel tras la desamortización. Tan sólo conservamos del
entonces convento el campanario. Se construyó en el siglo XVII, años después de
que el pirata holandés Peter Van der Does atacara la ciudad en 1599. Posee
varias imágenes de Luján Pérez, como el Señor en el Huerto, San Pedro y San
Juan. Asimismo el retablo de Nuestra Señora de la Soledad, conocida como la
Soledad de la Portería, es diseño de Luján Pérez. La escultura de Santa Clara de
Asís es digna de mención. Igualmente hemos de citar los trabajos de Antonio
Calderón de la Barca entre los que contamos San Felipe de Neri y el Cristo Atado
a la Columna.
En cuanto a la pintura destacaremos la imagen del Niño Jesús Enfermero.
Pertenecía al convento de las clarisas, situada cerca de esta iglesia hasta la
desamortización. Las pinturas murales corresponde a Jesús González Arencibia.
Los lienzos adosados a la pared de la capilla mayor son obra de José Arencibia
Gil.
· Alameda de Colón
Tras la desamortización de Mendizábal (1836) el convento de las religiosas
clarisas fue destruido y se decidió ocupar el lugar con un mercado de abastos.
Sin embargo, se inclinaron finalmente por convertir el espacio en lugar de
esparcimiento. Así en 1842 se plantaron árboles y se estableció una plaza. Esta
plaza contaba entonces con mucha vegetación. Se realizó una portada por Manuel
Ponce de León en el mismo sitio en que las religiosas tenían la entrada al
convento pero en 1925 desapareció.
En octubre de 1892 se inauguró el busto a Cristóbal de Colón, en memoria a su
paso por nuestra isla en su camino hacia las Indias y por sus gestas. Esta obra
se debe al genovés Paolo Triscornia di Ferdinando, también autor del busto de
Cairasco, cercano a la Alameda. La casa de la familia Castillo Olivares se
terminó en el año 1859. Al parecer también intervino en ella Manuel Ponce de
León. Actualmente pertenece a la Caja de Ahorros.
La Alameda de Colón está rodeada de varios edificos de particular relevancia
como son: el Gabinete Literario, el Centro de Iniciativas Culturales de la Caja
de Ahorros (CICCA), varias viviendas señoriales, caracterizadas por una ingente
sencillez, pero de exquisita hermosura, y la Iglesia de San Francisco.
· Plaza de Cairasco
Ocupa el lugar del mencionado convento de las clarisas. Está flanqueado por el
Gabinete Literario, el Hotel Madrid, obra de Massenet y Faus, y la calle
principal. En este mismo sitio se levantó el Teatro Cairasco, rememorando al
poeta grancanario, puesto que su casa estaba ubicada en este espacio en el siglo
XVI. Los planos del teatro fueron obra de Santiago Barry. De la dirección de la
construcción se encargó el maestro Esteban de la Torre. Con posterioridad se
determinó establecer un lugar de esparcimiento, trasladándose el teatro de la
ciudad al actual Teatro Pérez Galdós. Esto sucede a finales del siglo XIX.
· Gabinete literario
El Gabinete literario fue fundado en 1844 con el objeto de albergar el progreso
cultural y socioeconómico de Gran Canaria. Su primer presidente fue don Roberto
Houghton-Houghton, personaje que pone de manifiesto la importancia de la colonia
británica en nuestras tierras, principalmente en la capital de Las Palmas de
Gran Canaria. El edificio tiene rasgos eclécticos y modernistas. Su obra se debe
al trabajo de Fernando Navarro y Rafael Massanet y Faus.
· Gobierno militar
Este edificio planificado por el Ingeniero Teniente Coronel José Lezcano Mújica
en 1881 es un claro ejemplo de Neoclasicismo tardío. En su frontón porta el
escudo de España y varios motivos militares. La fachada del Gobierno militar es
clásico-académica. La planta baja cuenta con cantería, mientras que el cuerpo
superior combina el paramento liso con huecos enmarcados. Destaca el uso del
orden gigante de las pilastras en la composición.
· Palacete Rodríguez Quegles
Este palacete fue mandado a hacer por don Juan Rodríguez Quegles. Situado en la
calle Pérez Galdós, es signo del sentir burgués en Canarias. También es ejemplo
de la transformación urbana tras la desamortización. Parte de este edificio está
sobre el lugar que ocupaba el convento de las Bernardas. Se caracteriza por el
eclecticismo que muestra. Los planos fueron realizados en 1883 por el arquitecto
Luis López Echegarreta. Posteriormente en 1900 Fernando Navarro lleva a cabo
distintas modificaciones.
En 1972 el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria adquirió el inmueble y lo
dedicó como Conservatorio Superior de Música. Hoy en día está en manos de la
Viceconsejería de Cultura, Educación y Deportes.
· Cabildo Insular
El Cabildo Insular de Gran Canaria creado en 1922 es representación de la
arquitectura racionalista. Miguel Martín Fernández de la Torre comenzó los
proyectos previos a la construcción del edificio en 1930. Se articula sobre dos
volúmenes: uno horizontal y otro que viene dado por la torre, para dar mayor
énfasis a la importancia de esta institución.
· Pueblo Canario
En los Jardines de Doramas está ubicado el Bodegón del Pueblo Canario. Esta obra
fue inspirada por el pintor Néstor de la Torre, pretendiendo revalorizar y
conservar las características de la canariedad. Su hermano el arquitecto Miguel
Martín Fernández de la Torre fue el encargado de realizar el proyecto.
Precisamente el Bodegón es recreación de la arquitectura canaria. Tiene un gran
patio cuadrangular, rodeado por galerías y con motivos geométricos, que se abre
a la Ermita de Santa Catalina construida por los frailes mallorquines en el
siglo XVI. En cuanto a los materiales, emplea la mampostería, la cal, la
cantería y la madera.
Los jueves a la 17.00 horas y los domingos a las 11.30 hay actuaciones
folklóricas al aire libre. Cercano al Pueblo Canario está situado el hotel de
Santa Catalina, cuya arquitectura y ornamentos están igualmente inspirado por
Néstor.
· Museo de Néstor
En el patio del Bodegón del Pueblo Canario está el Museo de Néstor, que guarda
las principales obras del pintor canario (1887-1938). En el recinto se exponen
pinturas variadas y otras creaciones, pertenecientes al arte simbolista, arte
modernista, arte popular, artesanía canaria...
Su obra más importante es el conjunto titulado El Poema de los Elementos. Están
divididos en dos series: los Poemas del Mar y de la Tierra. Estos últimos no
fueron terminados. Por otro lado, contamos con diferentes pinturas de gran
importancia como son Hércules entre las llamas amasando el túmulo de Pirene, El
niño arquero, Mural de su estudio en Madrid, Ibrahim, mercader de sedas, entre
otros.
· Puerto de La Luz y de Las Palmas A partir de la década de 1880 comenzamos en la capital de Las
Palmas de Gran Canaria una fase de crecimiento urbano que será duradero. En
concreto podemos hablar de esta progresión hasta la Segunda Guerra Mundial. Este
impulso se debe a la actividad portuaria.. La infraestructura del Puerto de La
Luz se realizó entre 1883 y 1902, según un proyecto del ingeniero don Juan de
León y Castillo, hermano de don Fernando de León y Castillo, propulsor de este
puerto, centro de comunicaciones y vértebra de la economía canaria, puesto que
si bien en su momento gracias a él se consiguió un avance urbano importante, hoy
en día nuestro puerto significa una entrada de dinero fundamental para nuestra
capital.
El 30 de septiembre de 1861 contábamos con un proyecto de un
muelle de abrigo y desembarque en el Puerto de La Luz. Ciertamente esta
propuesta daba por hecho que debía ser un puerto sin parangón, pues su situación
geográfica es privilegiada y, sin lugar a dudas, es fundamental como lugar de
escala y área comercial. Sin embargo, en 1881 se realizó una modificación de
gran consideración: don Fernando de León y Castillo es Ministro de Ultramar y al
frente del Ministerio de Fomento está su amigo don José Luis Albareda. Por Real
Orden de 25 de abril de 1881 se encarga el estudio del proyecto con el objeto de
hacer un puerto de refugio en la bahía de La Luz. Al tiempo es el mismo don Juan
de León y Castillo quien lo presenta el 3 de marzo de 1882. La obra quedó en
manos de Néstor de la Torre, quien lo pasó a la empresa británica Swanston &
Company. Esta empresa se comprometía a terminar las obras en un plazo de 17
años.
Gracias a la construcción del Puerto de Refugio Las Palmas de
Gran Canaria comienza un proceso expansivo desde 1890, apoyado por el Plan de
Ensanche. En este período la arquitectura urbana capitalina se basa en cinco
tipos de edificaciones: la burguesía mercantil impone un estilo modernista en
Triana, la población británica aplicó su gusto por la residencia unifamiliar, la
población proletaria a través de la casa terrera se instala en San José,
Arenales, el Puerto y las Alcaravaneras, la población proletaria con menos
recursos recurre al barrio de Las Isletas y por las actividades administrativas
se realizan edificios de una planta en la zona portuaria. Para finlizar nos
resta decir que por la colonia británica comienza en Las Palmas de Gran Canaria
a desarrollarse la explotación turística.
· Mercado del Puerto Fue construido por la firma Eiffel, basándose su estructura
exclusivamente en el hierro. Por lo tanto su edificación estuvo en manos
francesas. Se sitúa en una de las calles más concurridas del Puerto.
· Castillo de La Luz Fue edificado en 1474 con muros de sillería. Actualmente se
utiliza como sala de exposiciones, gestionado por el Ayuntamiento capitalino.
Debemos señalar que su entorno ha mejorado considerablemente en los últimos
años, debido a la preocupación por conservar el Patrimonio Histórico Cultural.
Fotos de la "Playa de las Canteras"