VALSEQUILLO

Acuerdo plenario de 27 de
septiembre de 1993, por el que, ante la imposibilidad de rescatar los
antecedentes d
ocumentales del escudo heráldico del municipio, acuerda
ratificarse y aprobar, si no lo estuviera anteriormente, el que hasta la fecha
ha venido utilizando en toda su documentación inicial. El drago representa el
significativo pasado aborigen de la localidad y se toma de aquél de setecientos
años de edad que se encuentra ubicado en el lugar denominado Luis Verde, en el
centro de la vega. El lema Con Justicia y Honor es una traslación del propio de
San Miguel, Quien como Dios, Santo Patrono de la Parroquia principal. Los dos
aborígenes. que como tenantes sostienen el escudo, representan a Tecén y su hijo
Niguada, supervivientes de la masacre de todos los antiguos pobladores ocurrida
en el Almogarén, santuario o lugar de oración, donde se habían refugiado huyendo
de los conquistadores.
El pasado prehispánico de
Valsequillo está muy ligado a culto religioso aborigen, puesto que es una de las
zonas más altas del Faycanato de Telde, donde existió un Almogarén en lo alto de
la "sagrada montaña" de El Helechal.
Se sabe que los castellanos se adentraron por el barranco de Tecén, donde
existía una importante población aborigen. Al llegar los conquistadores al
Barranco de San Miguel hubo una cruenta batalla con el caudillo canario Tecén,
quien defendía las inmediaciones del Almogarén de El Helechal. Desde entonces
este lugar pasa a denominarse Lugar de la Sepultura y Sepultura del Colmenar.
Posteriormente, en 1530 se construiría en este mismo lugar un cuartel de
caballería, conocido como el Cuartel de El Colmenar, levantándose en torno a él
varias edificaciones vinculadas a la vida castrense, residiendo militares hasta
principios de este siglo. En la actualidad constituye uno de los patrimonios
históricos más importantes de Valsequillo y no menos de la isla. Aquí estuvo
destinado, como comandante de armas de milicias, el subteniente don Antonio
Pérez Gutiérrez, abuelo de don Benito Pérez Galdós. Y en la casa colindante con
el cuartel nacería, el 15 de mayo de 1784, don Sebastián de Juan Evangelista,
padre de este último, quien fue soldado distinguido, teniente coronel del cuerpo
de Granaderos que luchó en la Guerra de la Independencia, capitán de las
Milicias Canarias, gobernador interino del Castillo del risco y comandante de la
guarnición de la isla.
La agricultura y la ganadería eran los pilares de la economía
de Valsequillo en los siglos XVI y XVII, en la agricultura destaca el cultivo de
la viña, al igual que en muchas de las zonas de la isla, como y prueba de esto
la tenemos en la documentación de estos siglos. Un gran número de tierras
estaban destinadas a este cultivo, como era el caso de las que se encontraban en
la Era de Mota, Vega de los Mocanes y Tenteniguada, lugares en los que existían
haciendas en las que también se encontraba lo necesario para su transformación
en vino. También los árboles frutales tuvieron un papel predominante en la
economía del municipio, siendo la higuera la que tenga un papel preponderante.
Aunque por supuesto, no nos podemos olvidar del cereal, base alimenticia en esta
época, siendo Valsequillo un lugar de "abastecimiento" de las zonas colindantes,
como el caso de Telde. En lo que se refiere a la ganadería nos encontramos que
el ganado era utilizado para diferentes actividades, como era el transporte,
ayuda para las labores del campo y para la alimentación, destaca la presencia de
vacas, bueyes y ovejas.
En 1670 se edifica una ermita, siendo instituida, por el
Obispo Verdugo, en parroquia de San Miguel Arcángel en el año 1800. Dos años
después, Valsequillo, por Real Orden, cuenta con Alcalde propio, por lo que,
consecuentemente, obtiene la autonomía y la separación del municipio de Telde.
La evolución demográfica de Valsequillo de 1860 a 1991 cuenta
con tres etapas diferenciadas. El primer periodo, comprendió entre los años 1860
y 1950 (3. 210 y 6. 261 habitantes en los años 1900 y 1950, respectivamente), se
caracteriza por el crecimiento moderado de la población, típico de los municipio
de medianías ligados a una agricultura de autoconsumo. El segundo periodo, entre
los años 1950 y 1981 (5.733 habitantes en el año 1981), se define por un
despoblamiento gradual, población que emigra hacia los municipios costeros del
Este insular para trabajar en el incipiente sector turístico o en las labores d
empaquetado de la producción agrícola. La última etapa, entre los años 1981 y
1991 (6.467 habitantes en el año 1991), se caracteriza por una ligera
recuperación de efectivos poblacionales.
En las zonas más favorables para la agricultura han pervivido
modelos de hábitat disperso vinculados a una agricultura familiar, en el que las
viviendas se extienden siguiendo el fragmentado terrazgo. Este tipo de hábitat
caracteriza al Valle de Valsequillo, en el que son frecuentes los pequeños
caseríos y aldeas. Además son frecuentes grandes grupos de viviendas apiñados a
las márgenes de las carreteras, como Tenteniguada, Las Vegas o el propio casco
de Valsequillo.
La agricultura de medianías representa la principal fuente de
riqueza del municipio. Como en el resto de los municipio de medianías, en la
agricultura para el abastecimiento del mercado interior predomina la producción
de hortalizas, frutales, legumbres, cereales,..., siendo quizá, los almendros
los protagonistas del paisaje y de la cultura popular de Valsequillo, con más de
2.000 árboles dispersos por la zona alta del municipio, celebrándose, en honor
de ello, la fiesta del Almendro en Flor en el mes de febrero.
Por el contrario, económicamente tiene mucha más importancia
la agricultura de exportación, entre la que destaca la producción de fresas, con
gran aceptación en el mercado y, sin duda, la floricultura, destacando las
empresas Valleflor S.A. y Frampthons y Nurseries Overseas L.T.D.
La práctica de la ganadería parece estar abocada a un
paulatino abandono y la producción que está generada se dedica fundamentalmente
a la fabricación artesanal de quesos y a la venta de leche.