VALLE GRAN REY

Los colores expresan la simbiosis de las culturas agraria y marinera del municipio.
Las excavaciones realizadas en el
año 1973 por el Departamento de Arqueología de la Universidad de La Laguna en el
yacimiento de la denominada Fortaleza de Chipude, situada en el sector
sur occidental de la isla a 1.243 metros de altitud, sacaron a la luz siete tipos
de estructuras, que responden a las siguientes categorías: cabaña circular,
redil, conjunto de cabaña-redil, cabaña abrigo y hogar. La datación por carbono
14 en una muestra de carbón vegetal dio una cronología de 470 ± 60 años d.C. Sin
embargo, la inexistencia de estratigrafía no permite establecer que se utilizara
con anterioridad, aunque sí parece clara su reutilización posterior. Según los
estudios realizados se estimó que debió tratarse de una zona de hábitat temporal
de una comunidad pastoril, que acudiría a dicha zona en busca de pastos. También
pudo servir a los indígenas como refugio en caso de peligro, no descartándose su
uso como lugar de reunión por motivos políticos, militares o religiosos. En todo
caso, dicho equipo investigador no estima que la antigua Argodey estuviese
poblada permanentemente, dadas las duras condiciones climatológicas que allí
suelen reinar (viento, frío, niebla) y la carencia de agua.
En otra zona insular conocida como la Degollada de Peraza se
localizan numerosas cuevas de habitación y enterramiento, entre ellas la cueva
de Guahedum o Guadejume (como la conocen los pastores), la del Conde o de Iballa
(que también así aparece relacionada), ubicada dentro del bando aborigen de
Hipalán. Se tiene la costumbre de engalanar con hojas de palma su entrada, cada
25 de noviembre, para conmemorar los hechos que aquí tuvieron lugar en 1488,
referidos de forma clara por Juan Alvarez Delgado a pesar de su tradicional
carácter de leyenda.
Dentro de la organización social de los aborígenes gomeros,
existía una institución que guarda total paralelismo con otra existente en el
mundo bereber continental (Marruecos), relativa a los llamados "pactos o
alianzas por colactación". De esta forma, Hernán Peraza estaba unido a través de
un pacto con los bandos de Amulagua e Hipalán, y precisamente a este último
pertenecía la joven Ibaila. Dicho pacto o alianza se realizaba mediante un
ritual consistente en beber leche en un gánigo. Al mantener relaciones Hernán
Peraza con una mujer de su propio bando, considerada según dicha alianza como su
hermana, faltó no sólo al compromiso consuetudinario de la exogamia —deshonrando
a los bandos que lo habían acogido como hermano de sangre— sino que además
rompió el pacto establecido.
Este hecho, además del despótico gobierno que realizaba el
señor sobre la isla, determinarían la conjura, en la que participó Hupalupa,
anciano encargado de vigilar el cumplimiento del pacto. Se decidió que
Hautacuperche matara al traidor Hernán Peraza, aprovechando su visita a la cueva
donde se encontraba Ibalia, en Guahedum. Con su muerte, los gomeros alzados
decían en su lengua "ya el gánigo de Guahedum se quebró", en señal de que el
pacto se había roto. Sublevada la isla, con los gomeros sitiando a la señora
Beatriz de Bobadilla en la Torre de los Peraza o del Conde, fue llamado a la
isla Pedro de Vera, cruel y nefasto personaje que daría lugar a sangrientos
episodios de la Historia de Canarias.
Sin duda, uno de los episodios históricos más importantes de
la isla está relacionado con el viaje de Colón hacia América, ya que fue
precisamente Gomera el lugar desde el que el marino genovés soltó amarras rumbo
al Nuevo Mundo.